Iván Mañero marcó un precedente
en Europa tras realizar la primera intervención quirúrgica correctiva genital en una paciente con Transexualismo menor de edad en España el pasado mes de Diciembre.
No sólo es el primer procedimiento de este tipo que se hace en España,
sino es de los pocos que se han conocido en el mundo, a pesar de que la legislación sólo lo permite para mayores de 18 años.
El hecho, que permaneció oculto durante un mes, se filtró a la prensa hasta
hace algunos días cuando el Dr. Iván Mañero tuvo que dar explicaciones en medio de la polémica, que ha incluido a sectores médicos que no ven con buenos ojos esta
práctica médica, a pesar de que hace ya 44 años que el Dr. Harry Benjamin habia establecido que la única solución para estos pacientes era la intervención quirúrgica rehabilitadora (Harry
Benjamin Syndrome Review, White, London 2010; The Transsexual Phenomenon, Harry Benjamin, New York, 1966).
La decisión de un juez le dio vía libre al Dr. Iván Mañero, un catalán
de 40 años, con más de una década como cirujano plástico reconstructivo e impulsor de la Unidad de Género del Hospital
Clinic de Barcelona.
Con pocas esperanzas, una familia tuvo que acudir a los tribunales para sustentar el
hecho de que la joven tenía una enfermedad, Transexualismo, y por eso era necesaria una rehabilitación de su fenotipo debido
al sufrimiento que estaba experimentando al estar en un cuerpo discapacitado por esta enfermedad congénita. La operación
de la menor, paciente de Iván Mañero desde los 14 años, fue pagada por los padres.
En las Unidades de Identidad de Género de Madrid, Barcelona y Málaga, las
más grandes de España, 15 menores de edad han solicitado el tratamiento quirúrgico, e Iván Mañero tiene en seguimiento
a otros 12 jóvenes que podrían ser candidatos para esta intervención, pero deberán acudir a la Justicia
para lograr la autorización para poder obtener la asistencia médica que necesitan para su enfermedad.
¿Cómo fue el proceso?
Es uno de los tantos casos que nos llegan de chicos y chicas jóvenes que
tienen un diagnóstico de transexualidad claro y que entran en un proceso de control por psicólogos y endocrinólogos. Nos surgió
el caso de esta menor que a diferencia del resto de jóvenes empezaron un periplo judicial.
En este caso, los peritos forenses externos a nuestro equipo determinaron
que esta persona tiene ese diagnóstico y ratificaron que el joven está en sus cabales. Es más, desde los 14 años llevaba una
vida como chica y en la escuela la conocían como una mujer. Simplemente le quedaba la operación para que tuviera una vida
normal. La resolución llega en un momento en que esta
enfermedad ya la empezamos a conocer bien e intentamos como médicos eliminar el sufrimiento en estas personas.
¿Desde hace cuánto tiempo la lleva tratando?
Desde los 14 años está en seguimiento. A esa edad la paciente empieza
a expresar la necesidad de la operación. Aunque sabemos que es una enfermedad que está cubierta por el servicio sanitario
español y otros servicios sanitarios de Europa, los menores se preguntan
por qué si es una enfermedad tienen que esperar a cumplir 18 años para su cura. Entonces le explicamos
que es una enfermedad que se conoce hace poco, que estamos siendo precavidos y escrupulosos, pero una persona como ella, que
tiene las cosas tan claras, decidió irse ante los jueces y así lo hizo.
¿Qué es disforia de género?
Es una enfermedad recogida por la OMS.
El origen biológico no lo conocemos, pero estamos cerca de él. Aún no sabemos dónde está el error. Lo
que entendemos es que su cerebro de mujer u hombre está en un cuerpo con el sexo contrario. Podríamos hacer dos cosas:
cambiar el cerebro a la forma que tiene su cuerpo, algo que no lo podemos hacer. O cambiar el cuerpo para hacerlo acorde al
cerebro. Siempre pongo un ejemplo: el género es lo que uno siente.
¿Qué pasa con un homosexual?
La orientación sexual no tiene nada que ver con la transexualidad.
La homosexualidad no es ninguna enfermedad, es una orientación sexual. Uno es deseo y lo otro es enfermedad.
¿A qué edad se corrige normalmente
esta enfermedad?
Se ha establecido la mayoría de edad a los 18 años porque hay una madurez
psíquica y física.
¿Un menor tiene la capacidad de decidir?
A nivel general es cierto, pero a nivel particular, no. No podemos decir
que cuando se cumple 18 años se gira una manecilla y a partir de ese día es una persona diferente. Te puedes encontrar a pacientes
con 23 años que son unos niños y puedes encontrar a una persona de 16 años cuya cabeza y cuerpo es mucho más maduro y adulto.
Pero hay que saber una cosa: la decisión de operarse o no operarse no la toma el paciente, la
toman unos médicos. No es un capricho del paciente. La necesidad de cambiarse de sexo es algo que no se lo
deseo a nadie. Se opera cuando hay detrás una cosa muy grave.
¿El proceso con un niño es diferente al de un adulto?
No porque todos los transexuales han sido niños transexuales y adultos
transexuales. Todas las personas que vienen acá de 12 y 13 años, e incluso menos, son seguidas y controladas. Ayudamos a los
padres para que entiendan el proceso y cuando llegan a los 18 años se operan. En este caso hemos adelantado la cirugía, pero
todos han pasado por el mismo procedimiento. No es que hoy haya más menores. Siempre los ha habido, pero lo que sucedía antes
era que los padres, ante cualquier cosa extraña, lanzaba dos bofetadas. Es una enfermedad, no
una aberración.
¿Cuál fue el papel de los padres en este caso?
Los padres fueron los promotores, en el buen sentido. Vieron a un hijo
sufriendo. Fueron unos padres coherentes con lo que les explicaba su hijo y después los médicos dijeron que tenía razón. Los
padres querían lo mejor para su hijo.
En estos días se han escuchado
fuertes críticas de psiquiatras al decir que un niño no está preparado para decir un cambio de
sexo. ¿Qué dice sobre esto?
Siempre que haya críticas desde el punto
de vista médico, entraré en el debate. No puedo entrar en discusiones políticas, éticas y moralistas porque soy científico.
Si hablamos de una afirmación general: "Los menores no están preparados", estoy de acuerdo, pero también
empiezo a estar en desacuerdo. Ojo con los menores de hoy en día. En España está permitido que una chica de 16 años aborte
sin la autorización de sus padres. Una chica de 16 años tiene claro qué hacer con su vida, ¿pero un enfermo
no tiene derecho a recibir tratamiento? El único debate que suscita es que la enfermedad está relacionada con los órganos
sexuales.
¿Entonces, se pueden operar los menores de 16 años?
La edad sigue siendo a nivel internacional la de 18 años. Esto ha sido
una excepción, en un caso muy seleccionado y muy claro. No significa que vayamos a bajar
la edad. Lo que sí está sucediendo es que los protocolos mundiales se están revisando para casos
específicos. Los 18 años no es un número mágico. Lo que pedimos es que, en caso de enfermedad, la decisión recaiga sobre los médicos y no en un juez.
¿En qué casos no se
haría la intervención?
En principio en cualquier caso que haya alguna duda o que no haya duda,
pero creamos que el entorno familiar no es el ideal o que encontremos que no está preparado.