Sombrilla socio-política Transgénero: Campo de
concentración en donde se te da la "libertad" de adoptar una identidad travesti, transexual, o transgénero. Cualquiera de
ellas está bien, pero si te defines simplemente como Mujer u Hombre, las "personas Trans" se te lanzan al cuello como perros
rabiosos, te tratan como si los obligaras a sacarse las caretas, te odian por ser quien eres. Te odian porque ahí dentro todos
quieren ser la misma cosa, les molesta que no seas como ellos, les hace mucho ruido.
Entonces su Solución Final es arrastrarte aunque no quieras, te agreden
de todas formas, y tú lógicamente te defiendes, y contraatacan acusándote de agredirlos y discriminarlos, pero tú solamente
hiciste lo que cualquier ser humano hace: defenderse cuando es atacado.
Quieren transformar el término SHB en una construcción psico-social, para
después fagocitarlo, como hicieron con el término "transexual", el cual mudó a "verdadero transexual", del cual se apoderaron
despues así como hicieron de la Disforia de Género. Ahora que el diagnóstico médico diferencial de Transexualismo [CIE-10]
es SHB, pretenden incluir este síndrome intersexual como una supuesta "variante de género" más entre sus ficticios "grados"
de "transexualidad", están dando señales de incluirlo bajo las sombras, para intentar despues destruirlo por completo. Ya
se están apoderando del término Intersexual.
Nunca tendrán el éxito que quieren, porque un síndrome intersexual
NO ES una identidad.
¿Qué libertad hay cuando te dan la "opción" de elegir entre decenas de
identidades combinables y prefabricadas?
Como si te hicieran entrar en un cuarto en donde están colgadas en un perchero,
y te dicen que elijas una, que eres libre, siempre y cuando elijas al menos una. Si quieres dos, coge las dos. Si quieres
tres, pues coge las tres, "nadie te obliga" según ellos. Si quieres inventarte una cuarta o una quinta identidad de género
o las que quieras, siempre y cuando salgan de tus deseos y no de tus sentimientos, eres libre de hacerlo.
Eso no es Libertad, eso se llama fascismo. Te hacen creer que te dan una
identidad, te compran con un DNI que promete que ya nadie te va a discriminar y tratar mal, cuando por experiencia propia
y de amigas y amigos, está probado y sabido que no hace TANTA falta un DNI para que la gente te respete, no hace falta un
DNI para trabajar dignamente, ni para estudiar, ni para sentirse orgulloso de quien se es, ni para que tu familia te acepte.
La discriminación no la provoca la falta de un DNI, hay que informar a
la sociedad sobre los nuevos avances científicos en esta área de la medicina, hacerlos tomar consciencia de lo que nos ocurre
a nosotros, para que vean que no hay nada que juzgar o lamentar, ni tolerar, ni respetar, ni mucho menos, perdonar.
Educando desde la Salud es lo esperable en una nación democrática que vela
por sus ciudadanos.
La estrategia del DNI es un gancho de los colectivos "Trans" con el cual
arrastran a miles de personas a ese campo de concentración llamado Sombrilla Transgénero, en donde nadie puede ser auténtico
de verdad, donde nadie se anima a definirse realmente, donde se los adoctrina a desestimar las cirugías de afirmación sexual,
donde todos buscan excusas para quedarse en el "medio", el cual es una ilusión mental, porque su imagen exterior no refleja
lo que alegan ser.
Entre ellos suele haber hombres que se erotizan de pensarse teniendo una
neovagina, para así experimentar en sí mismos el tener una imitación de mujer cincelada en el cuerpo, para usarla cuando les
apetezca: son los llamados transexuales autoginéfilos.
Las cosas como son.
Desde el sofá aterciopelado en fucsia, en una ruidosa oficina del Palacio
Arcoiris en Queer City, miraba la pantalla y veía a sus futuros soldados deambular por la casa. Por momentos temía que su
admirada luz no lograría iluminarlo sino opacarlo, pero todos sabian lo que aquella rubia soldadita era capaz de hacer…
todo era cuestión de esperar a que salga de ahí. Y al fin salió.
De nuevo, en Palacio Arcoiris, criado en las raíces etimológicas del monte
más grande de Venus, de horas y oraciones de mente indigna surgieron. Él, aunque afrancesado, como
todo castellanoparlante susurró:
Ve a broncearte… te vas a quemar, colócate bajo la sombrilla. Quiero
tu cabeza. No no no… mejor, traeme tu mente, quiero tu mente…Y si rehusas hacerlo te insisto: "Alejandra, te vas
a quemar, sal del sol. Mira, aquí hay una sombrita, ven. Está un poco oscuro porque aquí todo el mundo se protege, no vaya
a ser que se les vea el rostro. Porque ellos anduvieron mucho tiempo bajo el sol como tú. Mira Alejandra, hagamos así: ¿te
gustaría que en un mes, dos meses, te entreguemos esta libretita donde diga Alejandro ya para siempre? Estaría bien no? Lo
podemos hacer. Sólo tienes que ponerte aquí, a la sombra, es grande, mira… hay mucho espacio. Aquí entran todos los
que son como tú, son todos iguales porque tienen el derecho a serlo, se quemaron y nosotros los ayudamos, aquí van llegando
y poco a poco se van haciendo uno, una sola cabeza, una sola fuerza común. Hay que ser inteligente en la vida Alejandra, ven..."
No le llevó mucho trabajo, el orgullo trans ya le había sido inyectado
desde que deambulaba por el Palacio Arcoiris.
O quizás desde antes.